Ross

Juan Antonio Ros, cantante compositor y guitarrista de Ross, es el alma y principal órgano del grupo, que surge como pasatiempo para hacer más llevaderas las esperas que sus antiguos (e impuntuales) compañeros de banda (ferroblues) le hacían sufrir en el local de ensayo.

La evolución del combo no ha distorsionado el espíritu ideal que lo adornaba desde su formación, Beatles, Big Sar, Barrett... pero sus miras se han ido abriendo hasta llegar a un punto en el que sus canciones se deshacen de encorsetamientos o ataduras para flotar libremente en una suerte de pop perfecto que no se recicla a partir de las fuentes citadas, sino que parece ir directamente a las originales: la inspiración y la emoción.

Al igual que Matthew Sweet, Teenage Fanclub o..., Ross ha encontrado una formula hermosa y fructífera para contar por dianas cada tema que compone. En su último trabajo es fácil percibir que los arreglos están más elaborados y que el producto no es tan inmediato como en sus anteriores plásticos, pero estos nuevos aspectos de su música no la barroquizan vacuamente, sino que le brindan un último impulso para lanzar las canciones a una órbita cada vez más alejada de la mediocridad imperante. En ocasiones recuerdan incluso a los Built to spill del Perfect from now on, un disco en el que la comunión entre el pop más ensoñador, las galopadas eléctricas neilyoungianas y una atmósfera marcadamente post/space obran uno de los momentos álgidos de la década pasada.

Pero si en sus grabaciones de estudio las metas logradas parecen más que meritorias, se difuminan un poco si las comparamos con lo arrebatador de sus conciertos, citas en las que rebosa la energía en el ambiente producto de la concienzuda e inspirada colaboración de todos sus miembros, porque Ross ante todo es una banda, y la responsabilidad de los nuevos hallazgos amen de su solvencia en escena también recae por derecho propio sobre Joe García (bajo), Javi Vox (guitarra), Fran Guirao (batería) y Javi Nasty (teclados).

Las letras de Ross no son ningún elemento secundario, si bien es cierto que él reconoce que generalmente se dedica primero a componer las melodías o ambientes y que luego va encontrando algo que decir, la cuestión está en que para que el producto resultante sea saludable hay que hacerlo con honestidad, y de 'eso' le sobra al grupo. Como dice el propio Juan Antonio "la música son sensaciones y profundizar en ellas o no es cosa del oyente".