Ya era hora de que el jodido Colectivo este de las pelotas rindiese
de una vez pleitesía a alguno de esos veteranos poetas/valientes/exploradores/adelantados
a su tiempo… que llevan dando guerra desde hace ya décadas
por estas tierras. El homenajeado en esta ocasión fue Corcobado,
personaje de inacabable e inabarcable trayectoria que no es necesario
volver a referir.
He
de confesar que mi impresión acerca de la figura de Corcobado,
era muy poco positiva antes de este concierto. Qué agradable
fue comprobar que estaba MUY confundido. Y eso que ya me habían
avisado de antemano (eh, Pepa?). La cuestión es que el señor
Corcobado aun tiene mucho que decir. Su nueva formación,
compuesta por dos huríes y cuatro fulanos, arropa con una
maraña de ruido blanco los versos del poeta, que ahora suenan,
si cabe, más nihilistas.
El
hecho de que (excepcionalmente) no dispusiésemos de telonero
para esta fiesta, facilitó que se cumpliesen los horarios
como ya casi no recordábamos. Aun así, el grupo se
las ingenió para que el concierto tuviese dos fases bastante
diferenciadas. Al comienzo el artista maldito adoptó la actitud
de crooner terminal en la línea del último Nick Cave.
Su voz cazallosa hizo retumbar los muros del Garaje y la banda se
caracterizó por no salirse de tono con estridencias innecesarias,
ya habría tiempo…
Vaya que si lo hubo. Si aún no siendo un fan suyo de toda
la vida, quedé cautivado, no tengo recursos para describir
el regocijo de los allí presentes que sí lo eran.
Pero no fue para menos, en cuanto se colgó la guitarra un
huracán se desató en la estancia. En un excelente
estado de forma y con su torrente de voz intacto tras el esfuerzo
previo, el exchatarrero demostró que todavía le queda
mucha gasolina en el depósito.
Al mismo tiempo hubo hueco para la versiones , Poupe de Cire, y
para los clásicos de su repertorio, Sangre de Perro, Dame
un beso de Cianuro...
D
Moog
Fotos
de Antonio Moreno
Leer
más de Corcobado >>
|
|



|